otra mujer no!

21.1.07

El rojo era el dueño de la noche, del cielo y algunas estrellas, de aquellas fáciles que sedujo sin ningún impedimento. Hubo bailes extraños en la tierra, huellas hasta en los árboles, huellas de nostalgia, de amor, y de mucha sed.

El rojo no lloró por ella más bien saltó de su pecho y nunca se preocupó por la cicatriz tan grande y abierta que dejaba en el pecho, en el alma y el corazón.

Mañana abriré otra ventana para que la luz entre en la pared, para tapar el hueco en la oscuridad y ya no dejarlo salir. Las estrellas se acostumbraron a él, renunciaron a su trabajo y ahora deambulan borrachas en el rincón del universo, donde todos se embriagan en rojo sangre.

Ella solo duerme, sin pecho, alma ni corazón.

(una de tantas que se quedó sin explicación)

5 dicen:

Todesengel dijo...

me encanto... es asi como todo triste... son palabras justas para estos momentos...

Besos

Andy dijo...

rojo sangre, rojo dolor.

"Ella solo duerme, sin pecho, alma ni corazón." que buena frase.

Abrazos.

Hopeazul dijo...

el rojo y su gana de acapararlo todo, llamando la atencion, manchando la tranquilidad del cielo y adeñuandose de lo demas .ea

Cheyo Pimienta dijo...

Como siempre tus palabras tienen cierto ritmo, muy a lo LU! me gusta mucho este post =D

Peeeroooo nomás dale mas signos de puntuación, para que tus palabras tengan más énfasis, y podamos entender mejor tus sentimientos...

¡Un abrazo!

metafora zero dijo...

estrellas sin resacas que al libar del rojo dejan caer unas gotas que gestan en el vacío a caballos alados que visitan tu jardín ¡¡

Salud ¡¡


P.D
Hermoso cuento