Una de tantas...

21.4.07


Hubo espinas, hubo alcohol, también amor y no faltaba el dolor o más bien el ardor. Todo junto.

La sangre era el toque vivo, no hubo piel, no hubo tacto ni un roce de ser. Estuvimos con los que se ausentarán mañana por culpa del hoy, que más tarde será el ayer de vos.

Oí los gritos de las almas sin garganta ni boca, oí a aquellos que hablan por los ojos y gritan con sonrisas piadosas de pasión.

Vi a los que no sufren hoy por que están de feriado, caminé con ellos siendo guiados por el mono que se cuelga de las pestañas de la vida y no la deja parpadear para no pausar la caminata.

Sentí como las lágrimas de cielo me parchaban la piel completa, y como el calor de abrazos y besos imaginados evaporaban inocentemente cada uno de mis pensamientos.

Todo esto existe cada vez que destapo una vida.

queriendo

10.4.07


Los versos de ella me incitaron a pensarte,
afirmando que nunca deje de hacerlo.

Hoy sus letras me dijeron que puedo pensar en eso,
que no tengo prohibido desear y que en los sueños, (que son míos) si quiero,
puedo morderte y comerte la pasión hasta que me harte de ella.

Hoy
me dijo que tu piel puede ser mía.

Estoy
sola... aquí
queriendo,
hundir tus manos en mis rincones,
amarte –pero solo el cuerpo– y volver a extrañarte prohibiéndote,

otra vez.